martes, 10 de mayo de 2011

2º ESTADO COMPASIVO: ATRAVESANDO EL ASTRAL

NECESIDAD DE ENCONTRAR NUESTRO PUNTO CERO CON VISTAS AL 2012(2ª PARTE).ATRAVESANDO EL ASTRAL.
ESTADO DE CONCIENCIA COMPASIVO.

El Planeta se encuentra actualmente en este estado vibratorio.
Se corresponde con un 4º chakra, el chakra del corazón, desarrollado.
En términos cristianos se denomina “Nacimiento en Belén”.
Comienza un “viaje hacia el interior”.
En el Budismo se corresponde con el momento en que el príncipe Siddhartha (Buda) toma conciencia del dolor en el mundo, al descubrir en una salida al exterior del palacio, en el que había permanecido siempre como medio de protección por parte de su padre, el rey (para contrarrestar un vaticinio que tuvo en el momento de su nacimiento), la existencia de la vejez, la enfermedad y la muerte, fue traumático para Siddhartha. Se dio cuenta de que también él estaba sujeto al mismo sufrimiento y su ánimo se tornó sombrío, pues se preguntaba cómo alguien podía vivir en paz y felicidad si esto era lo que le deparaba la vida. Tras esta toma de conciencia, comienza su Camino de búsqueda, experimentando varias disciplinas antes de alcanzar la ILUMINACIÓN.
Este estado es el estado del despertar espiritual, al que también San Juan de la Cruz, nombra como “La Noche Oscura del alma”.
Es el más difícil y desconcertante de todos los estados de conciencia por los que tiene que pasar una persona en su Proceso de Ascensión, no sólo porque tal vez no sepa lo que está aconteciendo dentro de él, sino porque también se encuentra con la incomprensión de las personas a su alrededor, la sociedad y seres queridos que lo rodean y que se sobresaltan ante esos des-ánimos y alteraciones del humor, en los que se ha caído (aunque esto es cada vez menos frecuente, ante el aumento de estas crisis en la población, con lo cual, ya no se sienten tan bichos raros).
Aquí el ser humano empieza a percibir el dolor del mundo y lo siente como suyo propio, ya no es algo que ocurre fuera, a otros, sino que él también entra dentro de esa condición humana vulnerable y doliente.
Comienza aquí la ascensión de la persona y se corresponde con el despertar de la energía kundalini .
Ésta comienza a ascender a través de los chacras, transmutando los bloqueos que va encontrando en su camino, con la misión de elevar la vibración atómica del cuerpo, preparándolo para albergar las altísimas frecuencias del Espíritu. De esto se trata la Ascensión.
De hecho es la energía que está dormida en el núcleo del átomo, en el núcleo de la materia y que al activarse podría compararse al fuego de un reactor nuclear.
Es muy fuerte y siempre su despertar conlleva depresiones, ansiedad, toda la gama de estados nerviosos que se puedan describir, insomnio, crisis de pánico y en el peor de los casos, ciertos tipos de desórdenes mentales, denominados en Psicología Transpersonal, como “emergencias espirituales”, que pueden llegar a desestructurar la vida de las personas, metiéndolas en un círculo cerrado, del que cueste tiempo, ayuda y comprensión (tanto por parte de la misma persona como por parte de los que lo rodean), salir o transcender.
Este sería otro capítulo aparte, digno de estudio y dedicación seria.
Si por fortuna, la persona tiene conocimiento de qué le está ocurriendo, este estado puede verse muy suavizado, aunque tenga que pasar por ciertas incomodidades y síntomas que siguen resultando molestos y que conllevan ciertas dudas. No es lo mismo aceptarlos intelectualmente, que experimentarlos en carne propia, llegado el momento.
Esto depende de la evolución espiritual que tenga ese alma y de los ajustados, o bloqueados, que tenga sus cuerpos, mental, emocional, físico.
Aquí podríamos tomar como imagen referente, una pirámide con una escala de polaridad, como base, pero esta vez con una grieta en el centro, en el punto cero de la escala.
La persona puede encontrarse en este punto de ruptura, de brecha, por algún acontecimiento extremo que la haya trastocado los cimientos de su vida (podría compararse a un terremoto):
Enfermedad, ruptura de relaciones, pérdida de seres queridos, pérdida de trabajo, estrés, agotamiento, parto…etc.
Y por supuesto tendremos en cuenta, que el Planeta aumenta su vibración y todo lo que habita en él, no escapa de este acontecimiento, hasta tal punto que será incompatible seguir viviendo con la vibración vieja en la Tierra ascendente.
La SOMBRA inconsciente, emergerá en forma de enfermedades y las personas tendrán que ponerse al día y aprovechar lo que les “habla” la enfermedad, sacar al consciente el mensaje que traen los síntomas y, así, ponerse al día en la nueva vibración de la Tierra.
Por cierto la Tierra también tiene su propia Kundalini, que es la que conecta los corazones de toda la Humanidad y que antes se localizaba en el Tibet, luego se movió a la India, pero ahora se ha desplazado hacia Chile. En cada movimiento, marca una nueva concepción, en los seres humano, de lo que es la ESPIRITUALIDAD.
La manifestación visible de la Kundalini de la Tierra, son los volcanes en erupción.
Una vez que las personas llegan a su “fin del mundo particular”, tal y como lo concebían hasta entonces, se encuentras ante dos opciones a seguir (por simplificar la explicación), una es intentar llenar el “vacío” que ha producido ese derrumbamiento, interno o externo, buscando compulsivamente con qué llenarlo, pero dentro de lo ya conocido, es decir, dentro de la escala horizontal de la 3ª dimensión, y el otro camino es mirando hacia “arriba” de la brecha abierta en el punto cero de la escala polar.
Si elige esto último inicia un Camino en “vertical” que le llevará a la LIBERACIÓN. Aunque esto lleve un tremendo trabajo, esfuerzo y dedicación.
Se mantendrá oscilante durante un breve o largo tiempo, al son de la inercia del péndulo que había formado parte de su vida anterior, caerá muchas veces, y tantas veces como caiga tendrá que levantarse, los cambios de humor, alteraciones emocionales, manías, compulsiones y tendencias obsesivas (en mayor o menor grado), sucesión de “noches oscuras”, seguirán durante un tiempo la inercia de su viejo vaivén, pero, aún sin saberlo, en el esfuerzo de permanecer cada vez más en el centro, está realizando un “trabajo” silencioso, del que la persona no será todavía consciente, hasta que ocurra la siguiente iniciación, que ya describiremos más adelante.
Estos estados emocionales oscilantes, son diagnosticados en muchas ocasiones, por lo extremados que se manifiestan, como trastorno bipolar.
Si por el contrario, opta por el camino en horizontal, puede permanecer enmarañado en él durante mucho tiempo, intentando obtener soluciones a la manera que son conocidas en el mundo hipnótico. Y en el peor de los casos, entrar en un círculo de “nunca acabar”.
Puede comenzar un peregrinaje a todas las especialidades médicas existentes, con pruebas diagnósticas de todo tipo, que le corroboren (es una necesidad inconsciente) que esos síntomas molestos, dolores de cabeza, musculares y óseos, cansancios que no se pasan, debilidad, mareos y vértigos, alteraciones del humor, del sueño…etc., tienen un origen patológico físico.
Tomar un sinfín de fármacos, ansiolíticos, antidepresivos, somníferos, antiinflamatorios…etc. con el peligro de adicción que estos conllevan, a parte de la intoxicación de un organismo que lucha por expulsar toxinas almacenadas, en un proceso necesario para acomodarse a las nuevas energías que entran sin dar tregua.
Tenemos en cuenta que al principio del proceso y ante el desconcierto que se vive, pueden ser ayuda los ansiolíticos de manera puntual, o algún otro tipo de medicamento, pero realmente no curan nada, sólo retrasan una etapa que tarde o temprano, debe seguir su curso natural.
Es complicado exponer todo este tema, porque también es cierto que en determinadas ocasiones (emergencias) se hace muy difícil lidiar con todos estos síntomas y aunque no sean la solución a largo plazo, sí pueden ayudar a sobrellevar los momentos más agudos del despliegue, además contamos también, con que en la comunidad médica más convencional, es lo único que se ha aprendido y se conoce. Actúan desde lo que saben y pueden.
Personalmente, me he encontrado con algunas personas jóvenes que han venido a terapia y a la sanación, como última alternativa, después de haber hecho un largo periplo de búsqueda y tratamiento, en la medicina convencional, y que habían sido derivadas finalmente, al departamento de salud mental, tras alargarse sus problemas de ansiedad o de otro tipo nervioso, sin encontrar mejorías con los tratamientos.
A ellos he tenido que ponerles al corriente de todo este proceso natural, que estoy contando y de los síntomas que conlleva. Cosa que les aporta por fin, una luz de esperanza, una nueva comprensión y un nuevo Camino a seguir. La sanación ayuda y los reconecta con aspectos sanadores de su propio SER, incluso reequilibra el flujo de su energía Kundalini, pero ya depende de ellos seguir un camino hacia la Consciencia, o no…con lo que esto supone de alargar el sufrimiento, o buscar nuevos recursos y herramientas, para elevar su vibración, equilibrarla y seguir poniéndola “al día”.
No olvidemos que nunca podemos hacer el Camino de otro, ni aprobar “el examen” por él, ni otro lo puede hacer por nosotros, así que somos totalmente responsables de lo que elijamos hacer en nuestra vida.
También, en este estado de “removida” de los propios cimientos, las personas son muy proclives a engancharse a cualquier tipo de adicción que les evada de enfrentarse y atravesar los “vacíos” tremendos con que se encuentran: drogas, alcohol, fármacos…o cualquier otro tipo de adicciones de lo más variadas, a veces son tremendamente sutiles.
Otras personas llegan a tal desesperanza y deterioro, que eligen marcharse de la vida atentando contra ella, por ponerlo de una manera suave. Tengamos en cuenta que cuando la grieta se abre en la “escala” de una persona, los “velos dimensionales”, más bajos, quedan abiertos (como una Caja de Pandora) y el sufrimiento y la confusión se acumulan sin tregua, llegando a un punto en que la presión es tan enorme que tienen que explotar por algún lado, a veces de maneras tremendas.
Hablar de esto es para indicar una serie de situaciones que pueden mantener a la persona “perdida” durante más tiempo del necesario en el estado de sufrimiento, sin una luz de esperanza, creando más de lo mismo, aunque de manera inconsciente.
En esa etapa todavía no somos conscientes de lo creadores que somos, así que desde el “pozo oscuro” se sigue creando más de lo mismo. Esta dinámica a “ninguna parte”, tiene que cortarse de alguna manera si se quiere salir de ella.
Si por un milagro, porque no puede llamarse de otra manera, la persona elige el camino ascendente de la vertical, no puede ni imaginarse cuánto lleva ganado en esta decisión fundamental.
Si en estos estados, es capaz de elevar una plegaria al Espíritu, a lo Invisible, a Algo que es Superior, tiene garantizada la ayuda, ahora es ella la que tendrá que aprovecharla en cuanto esta ayuda venga, y puedo afirmar con total rotundidad, que vendrá si se busca. Es pura física cuántica: en lo que crees, o te enfocas, o pones tus expectativas, eso vendrá a ti.
Si tenemos un puntito de esperanza, eso es lo crearemos fuera y el Universo nos responderá con situaciones, personas, informaciones, que confirmen nuestra esperanza. Si por el contrario, sólo emitimos desesperanza, el Universo nos devolverá según sea nuestra creencia y emitamos desde nuestro “campo de energía”.
En el caso de que la persona optase por buscar un milagro, sería un “levántate y anda”…que sacaría a la persona de su letargo y comenzaría conscientemente su búsqueda espiritual, bien sea buscando respuestas a través de libros, o ayudando a aliviar el dolor y el caos que ella percibe fuera y que ahora tanto le duele dentro, como pueden ser ONGs, o ayudar a personas más próximas a ella, o iniciando prácticas que le ayuden a centrarse y a mantener un buen flujo energético, como el yoga, chi kung, relajación, meditación…etc…, en fin, “herramientas” que le faciliten la creación de otra “realidad”.
Elegido el Camino en vertical, aún queda recorrido (esto en sentido figurado, además los tiempos se están acelerando tanto, que los avances son exponenciales, a más personas despiertas más conciencia en la sociedad, cambios más armónicos y más facilidad para todos en el camino hacia la Ascensión).
La entrada en la 4ª dimensión en la vertical, también conlleva sus peligros.
Unos en su búsqueda pueden quedar enganchados en sectas, a grupos, a otras personas que saben de esta vulnerabilidad que tiene en esos momentos el ser humano y, en su inconsciencia, aprovecharse de ello.
Otros en su búsqueda por la curiosidad del misterio y de los fenómenos extraños (psíquicos) que están experimentando ahora, al entrar en la dimensión astral, pueden quedar enganchados al Bajo Astral.
El Astral es un plano sumamente engañoso, en donde existen entidades, energías, formas mentales y creaciones bajas de los humanos, que necesitan engancharse a ellos para seguir alimentándose de las energías de los humanos que están expuestos a su radio de acción.
Radio de acción bajo el que está el ego de las personas, haciéndoles creer que son especiales, engañando con mil sutilezas basadas en la conciencia de separación y competitividad intrínseca del ego humano.
Sobre esto podría hablarse mucho, pero de momento sólo decir, que he sido testigo de las consecuencias que este tipo de engaño astral puede hacer en la mente humana, llegando en algunas personas hasta niveles de delirios, cosa que me ha servido, muy mucho en mi camino, para tenerlo presente, y vigilarme con toda mi atención en no caer en estados de autoengaño.
El mayor antídoto que mantiene la mente cuerda y el discernimiento claro, es el AMOR. Todo lo que invita a creerse especial, mejor, o separado de los hermanos, es un engaño absoluto, lo miremos como lo miremos.
La jaculatoria que me repetí durante mucho tiempo fue: “Padre por favor, no permitas que me autoengañe”…pues ver los estragos mentales que el engaño producía en las personas, fue en ocasiones espeluznante.
San Juan de la Cruz advertía en las respuestas que hacía a las cartas de religiosos y religiosas que le escribían, que permanecieran vigilantes y que no se cegasen por lo fenoménico (apariciones, hechos paranormales). Sabía que había mucho autoengaño en ello, en consecuencia al apegarse a ellos, no se podía acceder a la verdadera ILUMINACIÓN.
Tengamos en cuenta que los fenómenos psíquicos son muy personales, es decir, cada uno los interpreta según sea su esclarecimiento real, unos los pasarán bajo el prisma de un ego no integrado y no trasmutado, otros bajo lentes supersticiosas, cosa que estancará a la persona en el camino.
Sabemos que las facultades psíquicas, son aspectos normales de la multidimensionalidad propia del alma. Son para todos. El “quid” de la cuestión a tener en cuenta es: ¿con qué dimensión conectan las personas? ¿Es una dimensión de Amor o no?¿libera estar con ella?¿nos devuelve nuestro poder?
También existe el riesgo de quedar atrapados en diversas disciplinas, modos de vida, prácticas, hábitos, rituales…etc. y lo que antes podía haber servido como “herramienta” para centrarse en el Camino, puede quedarse como un fin en sí mismo, con lo cual el avance hacia otra meta más liberadora es imposible.
Una vez atravesadas las primeras capas del Astral o 4ª dimensión y que para unos habrá sido un viaje más suave y constante, y para otros tremendamente difícil, se llega a las últimas capas, que aunque son infinitas (tantas como personas existen) suelen estudiarse en 7 estratos.
Las personas van encontrándose más clarificadas, la abnegación ejercida ha dado sus frutos, han ayudado como han podido al mundo de fuera, han leído, entendido muchas cosas, obtenido muchas respuestas, han hecho muchos cursos, han asistido a charlas, han practicado disciplinas que aquietaran su mente, su cuerpo, su alma, han encontrado cierto sentido a la vida, han crecido en AMOR, han entendido que nada ocurre por casualidad, que existe una ley de acción y reacción, se han esforzado mucho a través de un duro camino dual…pero sienten que les sigue faltando algo.
A pesar de esforzarse en ser mejores, en disciplinar su mente, sus emociones, en vigilarse para no hacer juicios, ni críticas de nadie, cosa difícil pero fundamental, ya que, aunque la persona no sea consciente, siempre lo que juzga fuera es su propia SOMBRA que no puede tolerar dentro y la tiene que ver proyectada en otros, para sentirse seguros y en control: son los otros los que son malos.
Bien, pues a pesar de todo esto, ella no puede evitar cierto descontento, un sentimiento de indignidad, latente y silencioso, que no puede transcender, o sentimiento de culpa, o vergüenza, o de no ser lo suficiente buena, haga lo que haga, o de verse inferior al compararse con los demás, parece que los demás fueran más dignos que ella. En definitiva un rechazo inconsciente de su propia persona, de su propia humanidad, que no la deja estar plena, porque haga lo que haga no puede eliminarla.
Esa lucha ha llegado casi a agotarla, se siente cansada, muy cansada. No tiene otra opción que rendirse. Ha entendido muchas cosas intelectualmente, sabe que ella es responsable de su vida, de su creación, se ha esforzado con toda su alma por ser mejor, por hacer todo mejor, y ha aprendido (intelectualmente) que tiene que amarse…pero dentro de ella aún no siente ese Amor incondicional hacia sí misma.
Mucha gente podría replicar a esto y decir: “yo sí me quiero mucho”!
Pero el Amor del que se trata ahora, es ese Amor que la va a ayudar a enfrentarse y a ACEPTAR, toda la parte SOMBRA, la parte negativa dentro de la escala polar, que hasta entonces (aunque haya reconocido parte de ella), no ha podido asumir, ni integrar, porque no ACEPTA todavía su HUMANIDAD, con las luces y las sombras que ello conlleva.
Aún no sabe amarse de esta manera y eso es imprescindible para salir de la dualidad, de transcender la cuarta dimensión que es dual, y de esto se trata la siguiente iniciación, o el siguiente estado de conciencia de 5ª dimensión.
Se rinde y en una plegaria interna sincera y humilde, se abandona en su Fuente: Padre hazlo tú, yo ya no puedo hacer más…
Un Curso de Milagros, dice que el último paso siempre lo da Dios…
Y hete aquí, que la persona en esta rendición sincera (en la que ha ido más allá de su mente o intelecto), ha dado el primer paso, se encuentra ante la gran llamada a su SER…y Éste contestará a este pedido, con la siguiente iniciación: EL BAUTISMO.
Esta iniciación no se da sin el consentimiento de la persona, ésta tiene que pedirla y desearla con todas sus fuerzas, con toda su alma. El corazón y la razón quedan por fin unidos.
Y es, que en el Camino hacia el UNO, la infusión del Espíritu es proporcional al esfuerzo y la pasión que la persona ponga en él.
Sirva como imagen la pirámide cuyo vértice va bajando hacia abajo, según desde la grieta, sube la energía que la persona va poniendo hacia arriba.
Justo en el medio de la pirámide, cuando se confluyen las dos energías, más o menos cuando lleva recorrido el 50% del camino, es cuando se produce la iniciación del Bautismo.
Y así transcendemos la dualidad y entramos en la 5ª dimensión, en la que habrá que recorrer nuevamente las 7 capas de ésta y nuevamente entrar en la siguiente iniciación, que serán la 6ª y 7ª iniciación. Pero de momento, nos centramos en que, en el 2012 la Tierra asciende a la 5ª dimensión y que si nosotros tenemos los cuerpos alineados, haremos el tránsito con ella de manera óptima.

M.Carmen Ortega

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